Bruselas

Bruselas

Me encuentro en el avión, última fila. Una Sra. con su bebé en la ventana, un anciano en el medio y yo en el corredor. Todo una cadena evolutiva en un solo espacio.

El objetivo de este viaje era conocer uno de los centros de la Unión Europea; especialmente el hemiciclo del Parlamento Europeo. Esta fascinación nació desde que empecé clases de leyes europeas. Su inmensidad, el poder y gestión de leyes que hay en un solo lugar. Además quería aprovechar porque justo regresando tendría  el examen final de la materia.

Es típico bajar del avión y buscar como te irás al centro.  

Mi aventura empezó cuando me di cuenta que el Aeropuerto de Charleroi esta lejos del centro de Bruselas, y solo hay una compañía de autobús que te lleva directo: «Flibco». Había una larga fila y mi intuición me decía que tomará el tren, así que pregunté a dos jóvenes que iban pasando.

En realidad no había tren que saliera del Aeropuerto Charleroi a Bruselas, pero ellos se ofrecieron a llevarme a la Central de Charleroi sin problema. No me dio miedo incluso me sorprendió que se ofrecieran. 

Subí a un Mercedes. Mikael; alto, robusto, de apariencia virrey;  me iba contando que abrirán pronto un negocio de puertas traídas de Turquía a Bruselas «KING DOOR». Ellos son de Antwerp, una ciudad en la costa de Bélgica también conocida como la «ciudad de los diamantes». Llegamos a la Central y ambos se bajaron del auto únicamente para despedirse. Aveces me preguntó; ¿Porqué siempre encuentro gente extraordinaria? Me sentía privilegiada por estos bellos gestos que a menudo recibo de la gente. 

Llegue a la estación y para confirmar que estuviera en la vía correcta, le pregunté a una chica. Pronto nos pusimos a platicar porque resultó ser de Bolivia y vivir en Roma, veníamos en el mismo avión. Adriana, se ganó una beca en la mejor universidad privada de Roma  «LUISS» y  estaba en Bruselas porque esta concursando para ser modelo. Me alegro mucho por ella, porque la gente que busca sus sueños, no espera y ¡se mueve!

Llegué a Bruselas lista para comer las famosas papás a la francesa; llenas de grasita, mayonesa, ketchup y cebolla. Es una ciudad repleta de historía y no dude en investigar el «free walk tour» que una persona me recomendó. Pero mejor me dejé llevar y fluir porque mi celular se descargo.

La mayoría habla francés y escucharlo en Bruselas creo que le dio un sentimiento de amor. Su art nouveau de Victor Horta y los muros de Tin tin me da la impresión de ser una ciudad más o menos moderna. Diferente pero bonita.

Al día siguiente, mientras me dirigía Atomium, me llamó la atención una Sra. que traía un bastón en la mano al subir el metro. Nos bajamos justamente en la misma, no sé porque inconscientemente la seguí y camine la rampa con ella para salir del metro.

Quise preguntarle; qué camino debía tomar para el Atomium. Por su edad supuse que debería hablar solo Francés. Yo en mis aires de grandeza intente hablar francés y le dije: hello, Dove’ Atomiüm? 

Se me quedo viendo y contesto con un inglés perfecto: Are you looking for the Atomium? You should walk that way, just be careful with the tram. 

Reí y me dije: «Tómala, la que acabo sin saber fuiste tú. 

«Suponer» es siempre el error del ser humano. 

Seguí caminando y unos metros después me detuve a tomar fotos. Ella me alcanzó y me hizo el favor de tomarme una. Así que seguimos platicando. 

Se llama Mathy, tiene 78 años. Coincidió que su hermano estaba en México y se llama Grabriël. Antes de despedirnos me compartió que tiene cáncer en todo su cuerpo. Me dijo que aprovechara mi vida tranquilamente y me diera cuenta de lo grandioso que es poder despertar, recalcando: «Yo a los 71 años, aún seguía arriba y abajo».

Ijole’…simplemente no sabia qué decirle. Tal vez no tenia que hacerlo, agradecí por este bello mensaje y le pedí una foto porque sin duda quería tener este recuerdo y mensaje siempre presente conmigo. Le dije de mi blog y que este mensaje quería compartirlo con los demás. Para mí fue un privilegio conocerla y a todas esas bellas personas que día a día conozco, porque nos olvidamos de lo efímero que somos. 

Últimamente ya no juego a los secretos de voz, aquellos sentimientos o pensamientos que evitamos decir por temor a la reacción del otro. Pueden ser positivos o negativos, pero siempre haciendo la connotación justa para no dañar a la otra persona.   

Ahora bien, no tengo duda que nos preocupamos tanto, que aunque haya miles formas de vivir acabamos siempre en el mismo lugar.  Intenta y busca, no temas por lo que no fue y ahora no quieres intentarlo. Sea bueno o malo el final, lo que realmente cuenta es el proceso. 

Bruselas me hizo sentir con un poder especial, hacia el conocimiento, una visión y perspectiva al fundamento de las ideas como Schuman; el fundador de la Unión Europea y Leopoldo I. Sin embargo, es bueno estar atenta que el poder y las ideas, cuando se enfocan hacia lo negativo se cometen atrocidades como lo hizo Leopoldo II en el Congo. 

Transmitir amor es una clave de éxito, no se trata únicamente de ir entregando dinero o comida para ayudar a el otro. Se trata de servir al otro con gestos de amor como un sonrisa, un buenos días, un favor, un abrazo sincero, una palabra, humildad, cortesía y sobre todo aceptación. Porque aquel que ama tolera y no juzga. 

Empieza por ti.

Ama me decían

Ama me decían

Ama me decían,

Sin entender en lo más mínimo a qué se referían.


Aquel que ama no es el que pierde,

No es el débil,

No es el inocente.


Para unos es equivalente,

Para otros un camino de minas, 

Unos esperan y otros van sin medida. 


Ama los defectos, tanto las espinas, 

Mas real y menos ideal, 

Regatear luz por necesidad, 

Sin valorar la soledad.


Ama como un espejo al reflejo,

inalienable su efecto,

tómalo como un derecho, 

individual o universal. 


¡Ama!, me decían.

Bratislava y Vienna

Bratislava y Vienna

Ansiaba un viaje para estar conmigo misma. Recordarme lo importante de estar sola para no perder la esencia de escucharme y valorar lo que es la soledad. En realidad no era él lugar lo que quería conocer, sino observar de una manera externa lo que estaba experimentando en Italia.

Estaba viviendo un episodio de “Negatividad” y todo me parecía espantoso. Poco a poco me cerré mentalmente y espiritual, creando juicios a todo lo que veía. Si había algo malo en todo, entonces la que estaba mal era yo. Así que comencé una vez más con mis hábitos.

Hace una semana mi papá me envío un video que hacia hincapié a un pregunta: ¿Cuál es tu propósito?

Según yo ya sabía, pero cotidianamente me preguntaba si realmente me quería quedar en Italia o regresar a México. No entendía porque me contradecía. Estoy en Italia, ¡y es maravilloso! ¿qué no fue esto lo que desee con todo mi corazón y alma?

3 de diciembre 2019

Me levanté haciendo mi rutina; meditar y alistarme para natación. Mientras nadaba me pregunté:

Gabriela, ¿Qué eres hoy?; el sonido del agua y mi respiración las escuchaba sincronizadas como si fuera una misma.
“Agua” Respondí.
¿Qué hace el agua? “Fluir”.

Mientras nadaba, sumergía mis brazos a ritmo, respiraba cada tres brazadas y justo antes de llegar al tope de la alberca inconscientemente mi última brazada la estiraba más para agarrar vuelo y dar la vuelta, y así comenzar una vez más.

Nado con el alma, el agua me tranquiliza, me recuerda a la variedad de escenarios que tenemos en vida. No porque viva en la tierra olvide la grandeza que hay en los mares. Siempre que nado y hago la mariposa, mas bien me siento un delfín y después me viene en la mente una ballena que al saltar extiende sus aletas para hacer un giro y después dejarse caer. Mientras meditaba el gurú dijo:

“ La naturaleza tiene sus propios procesos” y comenzó mi auto reflexión ¿Quién les enseño a saltar? ¿Quién les advirtió que salir del agua podría dejarlas sin vida pero saltar no era peligroso?

He aquí la grandeza de los procesos naturales.

Así es como comencé mi viaje, con esta palabra : ¡Fluir!

Llego la hora, tomé mi pequeño bolso con una mano, mientras apagaba las luz de mi cuarto con la otra. En aquel instante mi corazón se iluminó, sabia que necesitaría esa luz para llegar de regreso a casa. Me dije antes de salir: “Todo saldrá bien”

Antes de llegar al aeropuerto conocí un Sr. anciano en la parada del bus. Me pareció muy tierno porque entre su idioma italiano y dialecto; me miró curiosamente para descifrar de dónde era, pero preguntó sin pena. Me contó que de pequeño iba a jugar al Coliseo porque antes estaba abierto al público pero que hoy, aquel monumento era más que un diamante. Porque el diamante vas y lo extraes. En cambio en el Coliseo la gente solo llega y paga su boleto. Para aquel anciano vivir con ese recuerdo fue regresarlo a un instante de felicidad que nadie le podrá quitar o comprar. Subimos juntos y el bajando antes, se despidió; que incluso estando afuera seguía moviendo su mano como fruto de una bella despedida.

BRATISLAVA… Allá es donde quiero llegar

Baje del avión, corrí al ver 61 escrito en un autobús estacionado. Toque la ventanilla como si me fuera a dejar. El conductor abrió la puerta y me dijo algo en su idioma. Parecía enojado y no sabía si subir o no, pero el hacia señas de que subiera. Me percaté que estaba vacío, avanzó dos cuadras donde era oficialmente la parada. Reí internamente y me sentí afortunada de estar ya dentro, de cierta forma pude interpretar sus palabras. “ AHÍ NO ERA LA PARADA DE AUTOBUS”

Llegando al centro comencé a caminar en busca de algo calientito. Llegué a una cafetería y para mi sorpresa encontré Chai Latte. Hace mucho que no tomaba uno, porque viviendo en Italia todo es café, café, café. Mientras la chica me preparaba mi Chai Latte, platicábamos. Cuando me lo entregó y yo lista para pagar me dijo: “es gratuito”, me pareció irreal, ¿en qué parte decía que era gratuito? y todavía perpleja de no entender termino diciendo «Bienvenida a Bratislava». No podía creer este noble gesto, le pedí una foto y le agradecí de corazón. Intercambiamos Instagram y después de haberme ido me escribió que no dudará en contactarla en caso de necesitar ayuda.

Siempre me he sentido protegida y eso era un afirmación de que nunca estaré sola.

Llegué al Mercado Navideño, donde había mucha gente tomando vino caliente y comiendo crepes. Me integre de la misma forma y estaba ahí, contemplando a cada persona en su papel, sin saber que una extraña los observaba. Platicaban, reían, algunos tomaban fotos al árbol de Navidad; familias, parejas y amigos.

Por fin hice check-in en el hostal, acomodé mis cosas y bajé al bar por mi bebida de bienvenida. Cuando llegue algunas personas me saludarón. Una chica borracha se me acercó y empezó a platicar conmigo. Mientras tanto varios chicos jugaban beer-pong, me integré únicamente viéndolos. Terminaron y al poco tiempo se dispersaron. Uno se fue a jugar jenga, otro con la chica y yo me quedé platicando con los demás. No era la mejor plática pero puse en práctica mi juicio negativo, así que me quede a escuchar y poco después empezamos a reír.

Fue divertida esa noche, solo de pensar que del beer-pong terminamos en un bar irlandés jugando un juego francés.

VIENNA

Me quedaba un día más y es aquí donde solo me deje llevar. Aprendí a valorar la soledad y no correr a brazos de alguien por una necesidad, a observar con atención los deseos de las otras personas, a compartir sin esperar algo a cambio, a reír con libertad, estar en intriga, ver numerología y así sentir la grandeza femenina. Porque en la historia de Vienna existió una gran mujer, María Teresa; emperatriz, se caso por amor y no necesidad política, dando a luz a 16 hijos. Siendo su pareja la decisión más importante y su respaldo a través de su Imperio.

María Teresa era una mujer muy revolucionaría pero realmente estaba tan enamorada que tras la muerte de su marido todo su imperio decayó, incluso mando a destruir sus vestidos de fiesta, se cortó su cabello causándose la muerte en vida por su depresión. Era una mujer capaz de hacerse cargo de todo un imperio pero no de sí misma. ¿Por qué auto destruirse?

Y ahi fue cuando logré reunir las piezas de todo este viaje.

«Lo que tenga que pasar pasará, todo es un proceso natural y solo estaba ahí tal vez no para mí, sino para alguien más. Fui a extraer un diamante que seguramente nadie me robara. Aprende a recibir los lindos gestos que la gente tiene hacia a ti.»

Seguro regresaré esta vez, para admirarle más, para darme cuenta que en el juego de vida solo gana quién no se auto destruye por cualquier situación que pase en la vida y que la soledad es convertirse en sol con la edad. Fluye pero siempre y cuando no vaya en contra de tu propio criterio.

Esta vez conscientemente hago mi última brazada para agarrar vuelo y una vez más empezar de nuevo…

¡Bienvenida a Italia!

Plática HDI Seguros #jóvenes

Plática HDI Seguros #Jóvenes

El pasado 30 de Julio 2019 tuve la fortuna de dar una plática a cincuenta jóvenes entre los 17 a 23 años. 

Usualmente en esta edad existe desolación, incomprensión, falta de sentido de vida, falta de escucha y acompañamiento familiar, primer relación amorosa,  toma de decisiones con un nivel de responsabilidad, entre muchos otros factores. 

HDI Seguros me invitó, porque organice una de los conferencias más exitosas de Lee Cockerell; Ex Vicepresidente de Walt Disney World Resort, en León Gto. El enfoque principal era explicar ¿cómo lo hice? pero para entenderlo, era necesario explicar más allá de lo que solamente se vio el día del evento.

El tema de esta charla es narrar mi vida. Llevando a cada joven a conectar con sus emociones, porque no importa lo que vives sino como ves tu vida ante las situaciones que surgen o deseas que pasen. 

Sin duda tenía miedo cuando empece a narrar. Porque tenía que abrir el corazón a memorias; lo cual me expone y me hace vulnerable. 

Pero poco a poco he comprendido que aprender a brillar es salir del ego para entrar en una línea muy delgada de auto aceptación. «Brillar» no porque seas más, si no que te has dado cuenta que aquello que te define es lo que piensas de ti y no lo que piensen los demás de ti.

El objetivo de esta plática es creer en lo que son y hacen, porque todos somos importantes. Empezar a verte como una pieza que engrana en este maravilloso mundo, es valerse por todo aquello que eres.

Ser joven es la etapa más linda para darte cuenta que es «Vivir el momento» pero también la etapa donde te cuestionas y defines la virtud de vivir.

Es así como se concluyó la charla; con abrazos, con preguntas y sobre todo con una motivación para ambas partes. 

«Creer en ti»  es la primera palabra mágica para construir lo que deseas.

Agradezco mucho a Hilde Schulz, Silvana Cabrera y Angélica Capulin.

¡Gracias!

Me desnudo ante la vida

Me desnudo ante la vida

Es así, que poco a poco me invita a dejar expectativas, personas, ideologías, miedos o percepciones que tengo hacia ella. 

Me desnudo no para complacer a otros o prostituirme ante los ojos de pervertidos. Ellos que con su inconsciencia violan la virtud de lo que es estar en libertad. 

Pretendiendo querer, para poder tocar. Queriendo tocar mi alma sin aún haber desnudado la suya, queriendo consumir de lo que aún no han sido capaces de crear. 

Me desnudo ante la vida porque es ella la que conoce mis placeres más eróticos y florece en mí «el deseo»; el deseo de vivir cada día. 

Enviando destellos sutiles de gozo, señales penetrantes que hacen tocar fondo.Y llevarme después, al éxtasis final del desnudo emocional.

Me desnudo porque así es cómo me transformo, de la misma forma que lo hago para cambiar de vestimenta. 

«Desnudarte va mas allá de lo físico. Es el proceso más auténtico para mostrarte ante la vida libre de juicios.» 

 
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¿Por qué nace SANHA?

¿POR QUÉ NACE SANHA?

Hace dos meses creí que el éxito del evento «Magic»,  era suficiente para sentirme plena. De lo contrario me di cuenta que no. 

Si te va bien, todos felicitan pero si te va mal, ¿cuántos tendrían el valor de también felicitarte por fracasar?

Ha decir verdad aprendí que la victoria tanto la derrota, es muy similar. Se necesita valor para aceptarla y no juzgar un acontecimiento como bueno o malo, sino ver la trayectoria como un todo y de lo valioso que es estar, donde estas ahora. 

Estaba reposando en una tina, viendo fotos y videos de lo que había costado más de seis meses, se esfumó en cinco horas. Sentí mucha nostalgia y recibí un mensaje preguntándome ¿Qué sigue?. 

Me sentía vacía, mi cuerpo en desequilibro y mucha gente feliz. Después de que todo acabo, decidí hacer un viaje sola. No es que no quisiera tener contacto con la gente que me ayudó, simplemente estaba agotada. No sentía nada y eso me preocupaba. 

Tenia la ilusión de volver a sentir; tener apetito por vivir, comer, enamorarme, contemplar. 

Así que merecidamente tome un vuelo, llevándome al despertar mas íntimo conmigo misma. 

                                        «Perderme para volverme a encontrar»

Durante este viaje conocí personas y volví a ver a mis amigos; cada uno vivía su duelo.  

Me encontré a un hombre siendo infiel, una mujer llorando la muerte de su futuro esposo, un hombre en busca de la mujer de su vida, un joven limitado amar alguien de su mismo género, una chica dejando todo por querer casarse con su novio al otro lado del mundo, junta de negocios, grupos de turistas siendo guiados, un hombre orinando en la calle, una pareja inyectándose heroína y más.

Mientras tanto veía lugares llenos de historia, museos repletos de obras; su expresión, carácter, color, tallado, una completa inmersión histórica.  Recorrí una parte de Italia, estuve en Barcelona, Olot, Girona, St. Jean de Luz, Mónaco, Dinamarca, Londres… todos estos lugares contenían un sentido, todo estaba vibrando.

Fue justo antes de partir de Dinamarca. Un hombre se estrelló contra el cristal mientras el tren comenzó andar. Mire para ver si estaba bien, pero estaba completamente borracho e inconsciente de lo que decía. Me dio tristeza percatarme que justamente hace dos minutos deseaba las condiciones de vida que Dinamarca tiene. ¿Él por el contrario que deseaba? Incluso teniéndolo todo en un país para superarse no lo estaba haciendo.

Fue ahí cuando me dije » No se trata de donde estes o con quien estes, se trata de sanar»

Fue fácil identificar que el necesita sanar porque su parte externa lo demuestra, pero ¿cuántas personas en el mismo vagón lo necesitaban? No hacia falta ver a todas las personas borrachas para darme cuenta que absolutamente todos e incluyéndome, tenemos un proceso de vida que nos identifica y nos pule, para definir nuestro ser. 

Todos los seres humanos estamos por alguna razón en este preciso momento y darte cuenta que no eres el único con algo que te daña, te afecta, te enferma; te hace recordar que debes de ser más tolerante con el otro. 

Sanar no significa ser «todo poderoso», es  despertar y aceptar tu proceso de vida como un camino que te transforma todos los días. 

Así que la semilla del evento empezó a germinar. Repetidas ocasiones escuché » Tienes que encontrar las respuestas en ti»

Tenía miedo, hacer una vez más un evento masivo,  no me sentía lista. Sentirme juzgada por hacer un evento de luz, puede ser contradictorio y una vez más desesperada por escuchar una voz divina, termine escuchándome a mí misma. 

Me dije: » Quiero sanar y no quiero hacerlo sola»

Así fue como nace el Festival de Sanación SANHA,  un evento de luz que por su naturaleza busca llegar a las personas que quieran sanar. Brindar herramientas que te conectan, ver más allá de un simple evento, es el impacto individual y la reconexión colectiva; de ver al mundo no como enfermos sino como seres de luz en un proceso para el despertar divino del ser.

Tomorrowland. La tierra del mañana.

Tomorrowland. La tierra del mañana.

Cuando empecé la experiencia de trabajar en Disney, el programa de 6 meses se dividió en dos experiencias. Tres meses para trabajar en alguna atracción y tres meses en la venta de mercancía. 

Me asignaron la atracción «tomorrowland speedway», un circuito de autos. Antes de todo te hacen un antidoping porque es importante estar sano para trabajar en una atracción.

Mi examen salió con error dejándome fuera del programa por una semana, me moleste porque me negaron la entrada a los parques, asistir a traditions o tener otros beneficios, pero sabía que tenia un significado más allá de lo que mi molestia pudiese comprender. 

Pensarán que andaba en malos pasos, pero la razón fue haber bebido demasiada agua dejando la posibilidad de que la orina sea analizada. Al final retomé el test, retrasando la inserción al parque.

Mientras tanto, me di la tarea de investigar más sobre Disney puesto que no sabía nada en comparación a muchos dentro del programa. Me recomendaron ver la película de Tomorrowland. Una película con relación a la zona que me tocaría laborar, me sentí como niña pequeña a punto de descubrir lo que me deparaba. Para mí, ser asignada a una tierra futurista era como un mensaje por conocer. Tal vez tenía que reflexionar más sobre cómo estaba viendo el futuro o la importancia de divertirme en el presente para seguir creando el futuro que quiero.

En realidad la película me dio con más claridad el mensaje:

  • Cuida del futuro como sí lo estuvieras construyendo cada día. 
  • Cada día presta atención de cuales acciones hacen seguro el futuro que quieres.
  • Puedes administrarlo pero no controlarlo.
  • Tomorrowland es la tierra de los soñadores y los soñadores deberán permanecer juntos, no por el futuro sino porque nunca se rinden.

«Ser soñador implica vivir en un futuro, porque son ellos los que no se rendirán para hacerlo realidad»

¿Ser vacío o contenido?

¿Ser vacío o contenido?

Ver el vaso medio lleno es sinónimo de optimismo mientras verlo medio vacío es sinónimo de negatividad. Para mí es subjetivo.

Ser vacío es el estado más puro del ser, es ser el vaso que sostiene el contenido.

El efecto de siempre estar dispuesto a vivir,  escuchar, querer, alimentarte. Ese vacío que da oportunidad ser una vez más todos los días. 

Por el contrario, el contenido. Se nos ha hecho creer que es importante. Acumular experiencias, momentos, conocimientos, personas o cosas. 

Ser contenido es reprimir la expresión del ser. Cuando somos contenido, pesa la vida;  porque cargamos momentos para recordar y “volver”, del latín de dar vueltas. Te haz hecho un espectador y no el productor. Llenarte de información para después actuar conforme percibes el mundo.

Con-te-nido es “estar en tu nido” y así no crecerás.  Estar dentro de algo te limita a realmente ser abundante, porque ver tu vaso medio lleno es no dejar que entre más agua.

No reside en crear más, ser más para después derramar el agua.

El vacío es el estado más puro de llegar a encontrar tu contenido. El envase de lo que estas hecho, que forma adquieres con aquello que vives. Tú decides la medida, color o material.

Se el envase que sustenta la vida y no el contenido que alimenta la vida.

 

¿Cómo sentir vacío, si eres vacío?

Fortaleciendo las plantas de los pies

Fortaleciendo las plantas de los pies

Empiezo a escribir para fortalecerme, para darme cuenta que cada momento es un sentido de vida.

Desde tiempo mi alma grita por sentirme escuchada en cada palabra escrita.
Volví a encontrarme con dos de mis mejores amigos Erica y Matthäus, pues cada uno tiene su personalidad y es grandiosa.

Erica es enfermera es mitad francesa y sudafricana; habla cuatro idiomas inglés, francés, finés y español. Platicamos y nos pusimos al corriente de los dos últimos años que no nos veíamos.

Me hizo recordar la verdadera amistad, sé que perdurará a través del tiempo y las circunstancias. “Me ayudo a fortalecer las plantas de los pies”, suena extraño pero la realidad es que fue así.

Después de haber estado caminando todo el día y subir la colina en San Sebastián (España) nos dirigimos a su pueblo San Jean De Luz (Francia). Al llegar dejamos las maletas y me dijo: ¡vamos al mar!; había mucho viento y frío.
Respondí: sí, ¡vamos!

Al llegar a la orilla ambas nos quitamos los tenis. Tan pronto mis pies tocaron el agua nos los sentía, el agua estaba helada pero seguimos caminando. Poco después el agua era como un masaje.

Me dijo: el agua fría es muy buena para la circulación. 
Ingenuamente respondí: sí lo había escuchado, pero pensé que al estar calientes y después cambiar de temperatura haría daño.
Dijo: es mucho mejor porque la sangre sube de golpe.
Respondí: ohhhhh

Cuando íbamos a regresar a su casa preguntó : ¿te quieres poner los tenis o nos vamos descalzas?
Respondí con otra pregunta: estoy en tu pueblo, ¿qué harías tú?
Contestó : yo me voy descalza así fortalezco las plantas de los pies porque ya viene verano. 
Sonreí y le dije: está bien vámonos así.

No sentía los pies por el frío y mientras caminaba sobre el pavimento y ese camino de piedresillas caí en cuenta que estaba viviendo el momento presente.

Poco después reflexione “fortalecer las plantas de los pies”

En Barcelona había recibido un masaje en los pies por una Sra. China. Traía su papelito donde explicaba gráficamente la conexión con los órganos.

Realmente camino, camino y camino sin fortalecerme las plantas del pie. Comprendí que la fortaleza interna en general, es esencial para fortalecer mi cuerpo, mi camino y estar conectada con mi presente.

Esa noche antes de dormir le dedique una canción, ella estaba pasando un mal momento. 
Una noche antes de irme llego de su trabajo con muy buenas noticias y me dijo: “tengo una canción para ti”

¡GO SOLO by Tom Roshental!; exclamó.

La escuché y el coro decía: “ I am making my way HOME” (Estoy haciendo el camino a CASA)

Nota: Los que me conocen, saben que mi sueño siempre ha sido tener una casa pero más allá de una casa, es un HOGAR.

La escuché y sentí como nostalgia: Agradecí y me preguntó, ¿si notaste la diferencia ? 
Repitió el coro cantando: “ I am making MY WAY a home” (Estoy haciendo MI CAMINO una casa)

Sonreí entre tantas coincidencias y mensajes.

Muchas gracias Erica